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 (Traducción Provisoria)

23 de mayo de 2008

Discurso del Ministro para Asuntos Exteriores Masahiko Koumura
“El crecimiento del Mekong beneficia a la ASEAN y el crecimiento de la ASEAN beneficia a Japón”

(Sr.Msahiko Koumura, Ministro de Asuntos Exteriores)


    Damas y caballeros,

    Deseo hacer unos comentarios sobre el tema de “El futuro de Asia”, y ya que el Primer Ministro Fukuda, en su discurso de ayer, pintó un lienzo amplio que mira treinta años hacia adelante, hoy me propongo enfocarme en un período algo más estrecho que cubre los próximos diez años, más o menos, abordando un tema que probablemente tenga un importante impacto en sus actividades.

    Mi tema es la región del Mekong. La infraestructura del transporte allí se ha desarrollado de manera continua, y el potencial de que la región tenga un progreso significativo en el futuro crece cada día. La inversión del Japón en Vietnam ha sido desde hace tiempo muy sustancial, y no tengo duda de que muchos de los aquí presentes han estado en Vietnam, han mirado desde allí la región del Mekong para ver que la región probablemente progresará y tiene un futuro brillante.

    Eso es indudablemente lo que yo siento.

    Yo fui Viceministro Parlamentario para Asuntos Exteriores y después fui nombrado Ministro por unos tres años desde 1996, dedicado a la diplomacia. Uno de los principales temas en aquella época era la región del Mekong, y de particular importancia era el restablecimiento de la estabilidad en Camboya. Allá la situación podía en cualquier momento haber retrocedido a una guerra civil, y yo personalmente dediqué una gran cantidad de esfuerzo al ejercicio de la persuasión.

    Fue en aquel tiempo que Laos y Myanmar fueron acogidos en la ASEAN, y la misma Camboya superó su crisis y se hizo miembro de la ASEAN en 1999. Vietnam ya se había unido en 1995, pero recuerdo haber tenido la impresión de que tomaría bastante tiempo para que llegaran a ser “Tigres” o “Dragones” asiáticos, y lograran dar un salto hacia adelante económicamente.

    Sin embargo, diez años más tarde, las expresiones de los rostros de las personas de esa área se han animado bastante y están rezumando confianza, tanto así que me sentí energizado por ellos cuando tuve la primera Reunión de Ministros para Asuntos Exteriores Japón-Mekong aquí en Tokio en enero de este año, invitando a los ministros para asuntos exteriores de cinco países, a saber, Camboya, Laos, Myanmar y Vietnam – que también se conocen como los países CLMV – y Tailandia, que está más adelantada económicamente que el resto de la región, bajo un mismo techo.

    Esto es porque en la región del Mekong, en una época destrozada por la guerra, esos países están desarrollando una red que vincula sus economías por medio de tres vías principales que van de este a oeste y de norte a sur. Por supuesto, hay estimulación de China también. El Corredor Económico Norte-Sur, la ruta que va desde la provincia de Yunnan en China hasta Vietnam, pasando por el norte de Hanoi a la ciudad puerto de Haiphong, y también entra a Tailandia, vía Laos, hasta Bangkok, está casi en la última etapa de finalización con el apoyo del gobierno chino, el Banco Asiático de Desarrollo y el gobierno tailandés. China también ha expresado su intención de construir una red de ferrocarril desde Kunming hasta Singapur, a través del continente del sureste de Asia, con la cooperación del Banco Asiático de Desarrollo y otras instituciones. En todo caso, hay un enorme potencial para que la situación de la infraestructura en la región del Mekong sea transformada en los próximos 10 años.

    Algunas personas tienden a considerar la diplomacia como un juego de suma cero. Si yo describiera una situación como la que acabo de mencionar, dirían algo como “¡Eso es perder contra China otra vez! ¿Qué está haciendo Japón?” Pero la diplomacia no es normalmente una historia tan clara en la cual un lado gana y el otro lado pierde. Es más a menudo el caso que ambos lados ganan, o ambos lados pierden, y es obviamente muy preferible que ambos lados ganen: una situación ganar-ganar.

    El desarrollo del Mekong es un típico ejemplo de esto. Es algo maravilloso para la gente de la región, y también para todos los demás, si China invierte en infraestructura.

    Por supuesto, Japón no está simplemente sentado a un lado sin hacer nada. Hemos establecido la meta de hacer de la región del Mekong una “Región de esperanza y desarrollo” y hemos decidido hacer de esta área un objetivo prioritario para la cooperación económica y para el envío de asistencia oficial para el desarrollo (AOD). En diciembre de 2006, un puente llamado “Segundo puente de la amistad del Mekong”, que une Tailandia y Laos, fue completado con AOD japonesa, y con eso el Corredor Este-Oeste quedó casi completamente abierto. Sin embargo, vamos a suministrar US$20 millones más para la facilitación de la distribución de bienes. Además, hay una zona entre las fronteras de Vietnam, Camboya y Laos, que tiende a quedar rezagada del desarrollo de otros lugares y que hemos llamado el “Triángulo del desarrollo”. También tenemos la intención de suministrar US$20 millones allí.

    El nivel de los sueldos en Laos y Camboya es, según los informes, de alrededor de un quinto del nivel en Tailandia. Dado que todavía hay una considerable posibilidad de mejora en la red de transporte y en los conocimientos sobre el tránsito en el cruce de fronteras, si podemos ayudar transmitiendo nuestros conocimientos en campos tales como los procedimientos de aduanas y hay mejoras en esas áreas, entonces eso llevará a mayores flujos de bienes, personas y capital desde Tailandia en el sur y China en el norte, y sin duda muchas más compañías se lanzarían a Laos y Camboya en busca de sus salarios más bajos.

    Si, de maneras como ésta, la economía de la región del Mekong comienza a florecer, entonces ocurrirá lo mismo en las esferas del comercio y la inversión que podría esperarse que tengan un impacto favorable en las compañías japonesas que tienen relaciones estrechas con el área. Además, en la región del Mekong, Japón, China, Tailandia, Singapur y, por supuesto, los países CLMV, sin duda, podrían buscar las posibilidades de coexistencia, prosperidad compartida, y resultados ganar-ganar. En este contexto, quisiera informarles que, con respecto al desarrollo de la región del Mekong, funcionarios de política exterior japoneses y chinos han abierto una política de diálogo sobre las políticas del Japón y de China para el Mekong, de manera de coordinar las políticas y compartir información de manera regular.

    Myanmar, uno de los países CLMV, ha sufrido daños sin precedentes por el ciclón que golpeó a principios de este mes. He enviado un mensaje personal de condolencia, y Japón ha anunciado asistencia material y financiera de emergencia por un total de 1,3 mil millones de yenes aproximadamente, incluyendo artículos físicos tales como tiendas, y dinero en la forma de ayuda de emergencia de US$10 millones y asistencia para las ONG. La nación está permitiendo gradualmente que personal de alivio de emergencia de Tailandia y otros países vecinos entren a la nación. Es mi esperanza que, en aras de la coexistencia y la prosperidad compartida con la gente de Myanmar, el país muestre mayor determinación de aceptar aun más personal semejante.

    Cuando ustedes regresen a casa después de esta conferencia, quisiera que lo hagan con la memoria de que en la diplomacia del Japón para Asia, la región del Mekong es el lugar al cual estamos dedicando nuestros mayores esfuerzos. Ya que queremos hacer de ella una “Región de esperanza y desarrollo”, hemos designado el próximo año (2009) como el “Año del intercambio Japón-Mekong”, y tenemos la intención de elevar el ritmo de la interacción, llevando a cabo actividades de intercambio entre las cinco naciones y Japón a lo largo del año. Deseo aprovechar esta oportunidad para solicitar su cooperación para que el año sea un éxito.

    El proyecto que traerá a 10.000 jóvenes a Japón de la región del Mekong, en un período de cinco años, ya ha comenzado y se está llevando a cabo con seriedad, y Japón enviará a jóvenes allá tanto este año como el próximo. Estos intercambios entre las personas son actividades que alimentarán la “confianza” entre Japón y la región.

    Debemos aspirar al “desarrollo” basado en la “confianza”. Para esto, la cooperación en el desarrollo de la infraestructura desempeña un papel importante, como mencioné anteriormente, y quisiera hacer la clase de apoyo que involucre a todas las partes en Japón, tanto públicas como privadas y eso incluye no solo la AOD, sino también la inversión del sector privado. Después de todo, el apoyo del gobierno al Mekong es un arquetipo del viejo adagio de que “Amor con amor se paga”, ya que una de sus metas es que las compañías japonesas y otras compañías con las cuales Japón tiene negocios puedan llevar a cabo sus negocios activamente en la frontera del Mekong.

    Después de la “confianza” y el “desarrollo”, hablé sobre la “estabilidad” en mis discusiones con los ministros para asuntos exteriores de los países del Mekong. En breve, estamos enfrentando un asunto muy difícil en la forma del problema de Myanmar. Pero lo que quisiera ver es que la C, L y V del CLMV – a saber, Camboya, Laos y Vietnam – experimenten la realidad de que “cosas buenas suceden como resultado de asociarse con Japón”, y eso dará a los países CLV un impacto persuasivo sobre Myanmar, y a su vez dará peso al consejo del Japón a Myanmar de que debe restablecer la democracia y que si lo hace, habrá mayor perspectiva para el crecimiento económico de lo que hay ahora.

    En conjunto, el nombre colectivo de todos estos esfuerzos dirigidos a la región del Mekong es el “Programa de asociación Japón-región del Mekong”. Ésta es una importante política en la cual continuaremos invirtiendo una considerable cantidad de esfuerzos, y está basada en tres pilares fundamentales en particular. El pilar que sostiene la base de la política es que Japón dará apoyo firme a los valores fundamentales por los cuales luchan las personas de la región, tales como la democracia y el estado de derecho. Este pilar también incluye la consideración y la resolución de los problemas comunes de la región, o más precisamente, las maneras de superar la pobreza y de abordar los asuntos de las enfermedades infecciosas y los problemas del medio ambiente.

    Los otros dos pilares de la política son la integración de la economía regional y la promoción de la colaboración, y la expansión del comercio y la inversión entre Japón y la región del Mekong. Si me permiten añadir un comentario importante sobre el tema de la integración económica regional, sería que estimular el crecimiento en la región del Mekong, que es un participante tardío dentro de la ASEAN, será en beneficio directo de toda la ASEAN, y a su vez beneficiará al mismo Japón, dados sus estrechos vínculos con la ASEAN en la esfera política, económica y cultural. Quisiera también que las compañías del sector privado trabajaran activamente para promover el comercio y la inversión. Por el lado del gobierno, al firmar los acuerdos bilaterales de inversión con Camboya y Laos, entre otras cosas, mejoraremos la seguridad de la actividad de inversión y, como mencioné anteriormente, transmitiremos nuestra propia experiencia en áreas tales como el tránsito en el cruce de fronteras y los procedimientos de aduanas.

    Muchos miembros de la Dieta también tienen un buen entendimiento de esta clase de diplomacia y, como consecuencia, más de 70 miembros de la Cámara de Representantes y la Cámara de Consejeros se han unido a la Liga Parlamentaria de Amistad Japón-Mekong, que fue establecida en noviembre del año pasado. Ese ha sido un acontecimiento muy grato.

    La población de Vietnam es de 84 millones, la de Laos 6 millones, la de Camboya 14 millones y la de Myanmar 56 millones, dando un total de 160 millones. Si incluimos la población de Tailandia de 66 millones, podemos ver que la población total de la región del Mekong constituye un importante mercado de casi 230 millones de personas. Con la excepción de Tailandia, sin embargo, ninguno de estos países tiene un PIB per capita de más de US$1000. En mi opinión, el día en que estos países alcancen el nivel de los US$1000, liderados por Vietnam y seguidos por Laos y Camboya, vendrá dentro de los próximos 10 años, a través de sus propios esfuerzos y el apoyo del Japón y de otros países fuera de la región, especialmente el apoyo de toda la ASEAN. Creo que este es un día que tiene que llegar.

    Si esto llega a pasar, la región será literalmente una “Región de esperanza y desarrollo”, y eso es algo que espero sinceramente.

    En todo caso, este año es el 41º desde que la ASEAN fue establecida. Aunque la era y el ambiente han cambiado, la ASEAN ha logrado un progreso firme en general, a veces atravesando períodos difíciles de adversidad, pero avanzando de todas maneras de forma constante. Cuando miro atrás de nuevo a lo largo de los pasados 10 años no siento más que admiración por la firme resolución que ha demostrado. Lo que la ASEAN ha logrado al consolidar y al avanzar por el camino de la paz, el desarrollo y la democratización solo puede describirse como un gran logro.

    No hay necesidad de mencionar la importancia de una ASEAN así para Japón. Nuestras rutas marítimas pasan directamente por el medio de la ASEAN, lo cual hace inmediatamente obvia su importancia estratégica, y como socio comercial, la ASEAN ocupa un lugar de igual importancia que la Unión Europea, después de los Estados Unidos y China. También, desde la perspectiva de la ASEAN, Japón es el segundo mayor inversor después de la UE.

    Por lo tanto, dar importancia a la ASEAN es de gran beneficio para el mismo Japón. Además, ya que la ASEAN es un grupo con un fuerte sentido de responsabilidad colectiva, es perfectamente razonable pensar que la ASEAN debería llevar el timón en la formación de estructuras cooperativas regionales, por ejemplo la cumbre de Asia del Este.

    Japón dará su apoyo total a la ASEAN, la cual busca fortalecer su integridad como un grupo que se propone cambiar su método de toma de decisiones de un método de consenso a un método de voto de la mayoría, del tipo que facilita la flexibilidad, y crear una carta que respete los valores universales.

    Casualmente, me pregunto si ustedes saben del “BIMP-EAGA”. “BIMP” combina las primeras letras de Brunei Darussalam, Indonesia, Malasia y las Filipinas, y “EAGA” significa “Área de crecimiento del Este de la ASEAN”. El punto es que las áreas dentro de la ASEAN que necesitan apoyo no solo son la región del Mekong, sino también las áreas subdesarrolladas de algunos de los países más desarrollados dentro de la ASEAN, tales como las islas de Borneo y Mindanao, y el BIMP-EAGA denota el esfuerzo que se está haciendo para salvar las disparidades entre las dos.

    Esto demuestra que la ASEAN está dedicando el mayor esfuerzo en este momento a la corrección de las disparidades dentro del área. Japón tiene la intención de dar su máximo apoyo a este aspecto también, y nuestra cooperación para el desarrollo de la región del Mekong también cae dentro de este propósito. El BIMP-EAGA busca ampliar el ecoturismo y otras actividades que aprovechan las florecientes áreas naturales intactas de Borneo y Mindanao, y estoy seguro de que el sector privado del Japón también podría contribuir de diversas maneras. En cuanto al gobierno japonés, tiene la intención de dar consideración a las cosas que puede hacer.

    Hacia la ASEAN, Japón desea continuar en el futuro siendo “socios que piensan juntos, actúan juntos, comparten una visión futura” haciendo esto mediante el apoyo a la integración de la ASEAN, corrigiendo las disparidades dentro de la región y fortaleciendo las relaciones económicas mediante acuerdos de asociación económica multihileras, sobre los cuales pude haber dicho más. La ASEAN, que constituye el centro de Asia del Este, y Japón, que contribuye a la estabilidad y al desarrollo de Asia del Este suministrando activos públicos tales como la Alianza Japón-EE. UU., son socios naturales. El crecimiento de la región del Mekong es beneficioso para la ASEAN, de igual manera que y el crecimiento de la ASEAN es beneficioso para Japón y, a su vez, beneficioso para la región Asia-Pacífico y para toda la economía mundial.

    He hablado hoy en algún detalle sobre la región del Mekong en particular, y concluiré mis comentarios ahora expresando la esperanza de que haya obtenido su entendimiento para la política del Japón hacia la ASEAN y la región del Mekong.

    Gracias.

 

 


 

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