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Discurso de
apertura del Excmo. Sr. Yasuo Fukuda,
(Traducción Provisoria) 23 de mayo de 2008
Quisiera comenzar mis observaciones hoy extendiendo mi sincero agradecimiento a los participantes de este Simposio, que se han reunido aquí de cada rincón del mundo. Es un placer poder dirigirme a ustedes hoy y les doy una cordial bienvenida calurosamente a Japón. También me gustaría expresar mi profundo respeto al Director Ejecutivo Dr. Michel Kazatchkine del Fondo mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, así como a los otros participantes del Fondo Mundial, y también al anterior Primer Ministro Yoshiro Mori, que ahora se desempeña como Presidente de los Amigos del Fondo Mundial, Japón (FGFJ), y el Director de FGFJ Tadashi Yamamoto, que ha trabajado tan incansablemente para convocar el simposio de hoy. Fue exactamente hace ocho años que el entonces Primer Ministro Mori invitó a los jefes de Estado y de gobierno africanos a la Cumbre de Kyushu-Okinawa, por primera vez en la historia de la cumbre del G8. Además, el combate contra las enfermedades infecciosas fue asumido como uno de los temas principales de la agenda de la cumbre, nuevamente por primera vez en la historia de la cumbre del G8. Esto se convirtió en una Iniciativa del G8 y finalmente llevó al nacimiento del Fondo Mundial, como todos ustedes bien saben. Japón está por supuesto encantado de haber desempeñado un papel en la creación del Fondo. Ahora, ocho años después, Japón está sirviendo otra vez de anfitrión de la cumbre del G8. Me parece especialmente significativo que este simposio sobre las tres principales enfermedades infecciosas se celebre aquí en Japón durante este año que marca un hito, en el cual estamos sirviendo también como anfitriones de la Cuarta Conferencia Internacional de Tokio sobre Desarrollo Africano (TICAD IV). Agradecemos sinceramente la oportunidad de ser anfitriones de un foro tan importante.
La importancia de las medidas contra las enfermedades infecciosas y el Fondo Mundial Damas y caballeros, Desde la lucha contra la plaga que diezmó poblaciones en la Edad Media hasta la lucha contra las nuevas cepas de gripe que causaron estragos en el mundo una y otra vez en el siglo XX, no es exageración decir que la historia de la humanidad ha sido una historia de lucha contra las enfermedades infecciosas. Hoy, el VIH/SIDA puede infligir una pérdida aun mayor que la plaga de la Edad Media, convirtiéndose en la enfermedad infecciosa más dañina de la historia humana. Si consideramos las tres principales enfermedades infecciosas de manera colectiva, unas cinco millones de vidas se están perdiendo anualmente en todo el mundo. En medio de estas tragedias, la región africana es la que ha sido afectada más gravemente, con 80% de la gente que muere de SIDA y malaria concentrada en el África subsahariana. Las tres enfermedades infecciosas también causan serios desafíos a los países desarrollados. Ellas no prestan atención a si una nación es desarrollada o está en vías de desarrollo al propagarse, haciendo esencial tomar acciones en escala mundial. No es otro sino el Fondo Mundial el que ha desempeñado un papel clave en esta guerra contra las enfermedades infecciosas. Tengo entendido que el Fondo Mundial no solo ha salvado las vidas de unas 2,5 millones de personas en 136 países, sino que también se ha convertido en el mayor organismo financiero del mundo para los países en vías de desarrollo en programas para combatir las enfermedades infecciosas. El Fondo Mundial ha adoptado un enfoque participativo, en el cual todos los interesados, tales como los países donantes, los países receptores, las agencias internacionales, las compañías privadas, las fundaciones privadas y la sociedad civil participan conjuntamente en la toma de decisiones y en la formulación e implementación de los programas. Japón alaba altamente al Fondo Mundial por este enfoque participativo a la cooperación internacional, que coloca al Fondo aparte de sus contemporáneos como adelantado a los tiempos. Apoyar a todas las personas alrededor del mundo que están luchando contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria y esforzándose por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) lleva al logro de la seguridad humana, que Japón valora altamente. Desde este punto de vista, me complace anunciar que Japón contribuirá 560 millones de dólares al Fondo Mundial en los años venideros. Esperamos que esta contribución permita al Fondo Mundial continuar y ampliar sus actividades, dando como resultado que muchas vidas sean salvadas.
Cooperación internacional en salud Damas y caballeros, Todavía estamos lejos de lograr los ODM relacionados con la salud. Los asuntos de salud materna y neonatal son particularmente desafiantes, con 500.000 mujeres embarazadas y diez millones de recién nacidos muriendo anualmente. Si vemos el objetivo de detener para el 2015 y comenzar a reversar la propagación del VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria, hay un claro peligro de no lograr este objetivo en la región africana en particular. Sin embargo, sin buena salud entre la gente, el desarrollo económico y social en África permanecerá extremadamente difícil de lograr. Al continuar nuestra batalla contra las tres principales enfermedades infecciosas, será importante que reforcemos ampliamente los sistemas de salud en los países en vías de desarrollo, mientras tomamos acciones contra las enfermedades infecciosas individuales. Por ejemplo, sin sistemas asequibles para adquirir y enviar medicinas seguras, los pacientes no podrán acceder a ellas. No es suficiente construir hospitales y centros locales de salud. Debemos asegurarnos de que también sean bien mantenidos y administrados. Además, debemos desmantelar los prejuicios contra las personas infectadas, mientras fomentamos en el público suficientes conocimientos sobre la prevención, el tratamiento, el cuidado y el apoyo para asegurar que las personas que necesitan cuidados los reciban lo antes posible. También es indispensable que los médicos, las enfermeras y otros recursos humanos de la salud sean cultivados y que esos recursos humanos contribuyan al cuidado de la salud dentro de sus países de origen. Si miramos atrás a las experiencias del Japón, encontramos que el cuidado de la salud pública fue la base para la reconstrucción de la posguerra. Basado en su experiencia, Japón quisiera tomar diversas iniciativas, tales como fortalecer los sistemas de cuidado de la salud, así como tomar acciones directas para enfrentar las enfermedades infecciosas individuales. Entre otras medidas, Japón espera cultivar los recursos humanos y crear conciencia sobre la salud materna e infantil. Al hacerlo, tenemos la intención de seguir el enfoque participativo, el cual cité anteriormente como uno de los sellos del Fondo Mundial. Este año, nos encontramos a mitad de camino en el marco de tiempo para lograr los ODM. En enero, participé en la Reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde expresé mi firme deseo de enfocar la salud como uno de los asuntos prioritarios en la próxima Cumbre del G8 de Hokkaido Toyako, desde la perspectiva de la “seguridad humana”. Además, la TICAD IV se reunirá en Yokohama la próxima semana, bajo el tema “Hacia un África vibrante”. Los asuntos de la salud, sin duda, se discutirán extensamente en esa ocasión. Como todos ustedes saben, para los países africanos y otras naciones en vías de desarrollo, uno de los desafíos más críticos para el desarrollo es tratar los asuntos de salud, incluyendo las enfermedades infecciosas. Apoyar en tales esfuerzos por parte de los países en vías de desarrollo también coincide con mi propia visión de hacer del Japón una “Nación fomentadora de la paz”. Una nación que participa activamente en los asuntos mundiales, contribuyendo a la paz y al desarrollo del mundo – esa es exactamente la clase de Japón que espero fomentar.
Damas y caballeros, al finalizar mis comentarios de hoy, quisiera reiterar mi profundo respeto por la gente que está dedicada a la cooperación internacional en salud, incluyendo a los participantes del Fondo Mundial. Espero que el Simposio de hoy nos sirva como una valiosa oportunidad mientras reforzamos nuestras asociaciones internacionales en las áreas de las enfermedades infecciosas y la cooperación en salud. Gracias por su amable atención.
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Embajada del Japón,
Torre La Sabana, Piso 10, San José, COSTA RICA |

