Hoy tengo el honor de hablar sobre la no
proliferación y el desarme nuclear, un
tema esencial para la paz y la seguridad
global. Me gustaría dar las gracias al
Sr. Yoshiji Nogami, presidente del
Instituto Japonés de Asuntos
Internacionales, y a su distinguido
personal. En diciembre pasado, cuando
firmé la Convención sobre Municiones de
Racimo, renové mi determinación de
contribuir a la paz y la seguridad
global.
En estos últimos tiempos, he tenido una
fuerte sensación de que, por primera vez
en años, se está generando un impulso
hacia el desarme nuclear. Este impulso
se ha ido desarrollando gradualmente en
estos dos años, desde que cuatro
veteranos políticos estadounidenses,
entre otros el ex Secretario de Estado
estadounidense George Shultz, redactaron
para un diario un editorial titulado
“Hacia un mundo libre de armas nucleares”.
Por su parte, Japón, que cada uno de los
últimos 15 años ha propuesto a la
Asamblea General de Naciones Unidas una
resolución a favor de la eliminación
total de las armas nucleares y que ha
estado comprometido de otros modos en
una diplomacia activa en relación al
desarme nuclear, se esfuerza en este
momento por aprovechar este impulso cada
vez mayor. El establecimiento en
septiembre pasado de la Comisión
Internacional para la No proliferación y
el Desarme Nuclear forma parte de estos
esfuerzos. Mi alocución hoy también
representa la sólida determinación que
tiene Japón de desempeñar un papel
protagónico en la promoción del desarme
nuclear global.
El impulso hacia el desarme nuclear
creció más todavía gracias a un discurso
que el Presidente de los Estados Unidos,
Barack Obama, pronunció en Praga el 5 de
abril. Apoyo decididamente su empeño
claro en la adopción de medidas
realistas y concretas hacia la
concreción de un mundo seguro, pacífico
y libre de armas nucleares.
Sin embargo, el 5 de abril, precisamente
el día en que el Presidente Obama
pronunció ese discurso, Corea del Norte
lanzó un misil. El lanzamiento, en
contravención de la Resolución 1718 del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas,
constituye un serio problema para
nuestra paz y estabilidad regional, y
nunca debe ser perdonado desde el punto
de vista de la no proliferación. En
respuesta a este acto provocativo, el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas,
que incluye a Japón, adoptó y emitió en
forma unánime una declaración clara y
contundente, leída por el presidente del
Consejo. El desarrollo nuclear de Corea
del Norte, sumado a su desarrollo de
misiles, representa una grave amenaza no
sólo para Asia Oriental sino para toda
la comunidad internacional. Instamos con
vehemencia a Corea del Norte a tomar
seriamente este mensaje de la comunidad
internacional, a implementar plenamente
las obligaciones estipuladas en las
resoluciones del Consejo de Seguridad
Nacional pertinentes y en los acuerdos
firmados en las Conversaciones de los
Seis y a emprender acciones concretas.
También convocamos a todos los países
involucrados a aplicar rápidamente las
medidas incluidas en dichas resoluciones.
Después de la Segunda Guerra Mundial,
Japón se desarrolló hasta convertirse en
una gran potencia mundial, pero siempre
ha mantenido sus principios no nucleares
de no poseer, producir ni permitir la
introducción de armas nucleares desde su
perspectiva de único país que ha vivido
la devastación que éstas causan, y está
estrictamente empeñado en concentrarse
en el uso pacífico de la energía
nuclear. Hacer realidad un mundo libre
de armas nucleares es una esperanza
largamente anhelada por Japón. Para
ello, nuestro país ha participado con
entusiasmo en una diplomacia activa en
el área de desarme nuclear. Japón tiene
toda la intención de contribuir a
potenciar el impulso creciente hacia un
desarme nuclear global sostenible. Al
hacerlo, Japón también se propone
mejorar su entorno de seguridad.
Con la esperanza de llevar a buen
término por todos los medios la
Conferencia de Revisión del Tratado de
No Proliferación Nuclear del año 2010,
he decidido proponer “11 puntos” que
aclaran, tanto al pueblo japonés como al
mundo, los criterios de Japón en
relación a este tema. Hoy mencionaré
primero brevemente la actual situación
que rodea a las armas nucleares y luego
propondré 11 puntos para llevar adelante
el desarme nuclear global. Estos puntos
se basan en tres pilares importantes,
que son los pasos hacia el desarme
nuclear de todos los Estados que tienen
en su poder armas nucleares, las medidas
de la comunidad internacional en su
totalidad para el desarme y la no
proliferación nuclear, es decir medidas
multilaterales, y las medidas destinadas
a los Estados que procuran usos
pacíficos de la energía nuclear.
Ahora hablaré de la situación actual
relativa a las armas nucleares.
Primero, mencionaré las tendencias en
cinco Estados que cuentan con armas
nucleares tal como se las define en el
TNP.
Desde el final de la Guerra Fría, el rol
de las armas nucleares en la estrategia
de seguridad entre Estados Unidos y
Rusia disminuyó considerablemente. Estos
dos países redujeron notablemente las
ojivas nucleares estratégicas
desplegadas en conformidad con el START
I (Tratado sobre Reducción de Armas
Estratégicas I) y el Tratado de Moscú
(que se conoce formalmente como Tratado
Entre los Estados Unidos de América y la
Federación Rusa sobre Reducciones
Ofensivas Estratégicas). El Reino Unido
y Francia también redujeron sus
arsenales nucleares de una manera
transparente. No obstante, China, sin
ninguna transparencia en su rumbo
estratégico, continúa modernizando su
arsenal nuclear y no ha iniciado hasta
el momento ninguna reducción de armas
nucleares. Este país tampoco revela
información alguna sobre arsenales
nucleares.
En segundo lugar, además del desarrollo
nuclear de Corea del Norte, que mencioné
anteriormente, el problema nuclear iraní
es urgente para la comunidad
internacional. Irán ha continuado y
expandido su actividad relacionada con
el enriquecimiento de uranio, sin
responder a las demandas de la comunidad
internacional, entre otras, a una serie
de resoluciones del Consejo de Seguridad
de Naciones Unidas. Nadie niega el
derecho de Irán a utilizar la energía
nuclear para fines pacíficos. Sin
embargo, Irán debe recuperar la
confianza de la comunidad internacional
cumpliendo con las resoluciones del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
y cooperando con la AIEA.
En tercer lugar, hay tres Estados que se
hallan fuera del TNP: India, Pakistán e
Israel. La existencia de semillas de
conflicto militar entre India y
Pakistán, ambos con armas nucleares
aunque manteniendo una moratoria en
relación a los ensayos nucleares,
constituye una causa de preocupación
para el mundo. Israel no ha adherido al
TNP. Japón tiene la intención de llevar
a cabo pacientes esfuerzos para
persuadir a estos tres países de que se
incorporen al TNP como Estados sin armas
nucleares.
En cuarto lugar, desde los ataques
terroristas en los Estados Unidos el 11
de Septiembre de 2001, también hemos
percibido la creciente amenaza de un
acto terrorista con armas de destrucción
masiva. Debemos impedir a toda costa que
material nuclear y radioactivo caiga en
manos de terroristas, y la comunidad
internacional debe estar fuertemente
unida en las iniciativas para lograrlo.
Si la acumulación de arsenal nuclear y
la proliferación nuclear continúan,
podrían generar toda una serie de
amenazas nucleares diferentes a las que
enfrentamos durante la Guerra Fría.
Japón, que sufrió las catástrofes de
Hiroshima y Nagasaki, conoce por
experiencia propia el horror de la
devastación nuclear. La comunidad
internacional debe realizar esfuerzos
concertados para frenar una mayor
proliferación nuclear, disminuir
drásticamente las reservas excesivas de
armas nucleares, prevenir el terrorismo
nuclear y avanzar hacia un mundo libre
de armas nucleares. Al llevar a cabo el
desarme y la no proliferación nuclear,
es necesario, por supuesto, tener en
cuenta el entorno que enfrentamos en la
realidad respecto a la seguridad. Bajo
la situación en Asia del Este que
mencioné anteriormente, huelga decir que
la disuasión extendida, que incluye la
disuasión nuclear según las
disposiciones de seguridad entre Japón y
Estados Unidos, es de una importancia
fundamental para Japón. Desde esta
perspectiva, creo que el mundo ha
alcanzado una etapa en la que debería
considerar más específicamente un
enfoque realista respecto del desarme
nuclear, a través del cual se preserve
la estabilidad internacional al
establecer tanto el objetivo como el
proceso de alcanzarla, manteniendo a la
vez, e incluso mejorando, el régimen
internacional de no proliferación
nuclear.
Desearía proponer los siguientes 11
puntos básicos para promover “el desarme
nuclear global” basados en los tres
pilares importantes que mencioné
anteriormente – pasos de todos los
Estados con armas nucleares hacia el
desarme nuclear, medidas de desarme y no
proliferación por parte de la comunidad
internacional en su totalidad, es decir,
medidas multilaterales y medidas para
los países que procuran usos pacíficos
de la energía nuclear – y explicarlos de
la manera más concisa posible. Les
agradecería que se remitieran
puntualmente a los materiales que les
fueron distribuidos.
1. El desarme nuclear de todos
los Estados con armas nucleares
En lo que se refiere a este primer
pilar, todos los Estados que cuentan con
armas nucleares, incluidos los Estados
con armas nucleares dentro del TNP y los
que no integran el TNP que cuentan con
armas nucleares, deben realizar pasos
concretos para reducir sus arsenales
nucleares en forma significativa. En
este sentido, propongo cinco puntos.
Liderazgo y cooperación
entre Estados Unidos y Rusia
Lo primero es el liderazgo y la
cooperación entre Estados Unidos y
Rusia. Es importante, y también una de
las claves, que se incrementen el
liderazgo y la cooperación entre los
Estados Unidos y Rusia que han
progresado activamente en el desarme
nuclear hasta el momento. Japón ve con
agrado las medidas para el desarme
emprendidas hasta ahora por estos dos
países y apoya la idea de que ambos sean
responsables de ejercer su liderazgo en
la reducción de las armas nucleares.
Para ser más específico, espero que los
Estados Unidos y Rusia conduzcan al
mundo hacia un nuevo orden en relación a
la seguridad manteniendo diálogos
bilaterales estratégicos integrales
destinados a alcanzar un tratado sucesor
del START I en una fecha cercana, a
reducir más las ojivas nucleares, a
desarrollar una confianza mutua respecto
de la defensa con misiles y a fortalecer
el marco para controlar el material y
las armas nucleare
El desarme nuclear por parte
de China y otros Estados con Armas
Nucleares
En segundo lugar se encuentra el desarme
nuclear de China y otros Estados con
armas nucleares. Es vital para la
promoción del desarme nuclear que estos
países tomen medidas al respecto, como
la reducción de las armas nucleares,
entre otras, mejorando a la vez la
transparencia en lo que se refiere a sus
arsenales. Por otra parte, es necesario
que estos países frenen el desarrollo de
armas nucleares, misiles y de otros
vehículos de entrega susceptibles de
debilitar el impulso hacia el desarme
nuclear, mientras los Estados Unidos y
Rusia realizan esfuerzos en esa
dirección. Además, es importante que se
incrementen los esfuerzos a favor del
desarme nuclear realizados por el Reino
Unido y Francia en estos últimos años.
Transparencia sobre los
arsenales nucleares
En tercer lugar, garantizar la
transparencia respecto a los armamentos
nucleares. Es necesario romper el
círculo vicioso en el cual la falta de
transparencia sobre los armamentos
nucleares alimenta sospechas y
preocupaciones entre los países vecinos,
las que a su vez traen aparejado un
fortalecimiento militar. Disipar las
sospechas y crear confianza entre países
vecinos, mejorando la transparencia
recíproca en relación a la fuerza
militar, ayudará a fortalecer la
estabilidad regional. Por lo tanto,
invito encarecidamente a todos los
Estados con armas nucleares a llevar a
cabo una divulgación regular y
suficiente de la información relativa a
sus arsenales nucleares, como por
ejemplo las cantidades de armas
nucleares, el material nuclear fisible
excedente y los vehículos de entrega.
Asimismo, me gustaría proponer un nuevo
concepto de “cultura de la divulgación
de información”, que los Estados con
armas nucleares deberían fomentar
trabajando conjuntamente.
Desarme Nuclear irreversible
El cuarto lugar le corresponde al
desarme nuclear irreversible. A menos
que sean irreversibles, las medidas para
el desarme nuclear resultarían inútiles.
Japón ve con agrado las medidas para el
desarme nuclear tomadas hasta el momento
por algunos Estados con armas nucleares,
como el desmantelamiento de ojivas
nucleares, de plantas de ensayos
nucleares e instalaciones para producir
material fisible con fines ligados a
armas nucleares, y exhorta a los Estados
con armas nucleares que todavía no han
tomado estas medidas para el desarme
irreversible a implementarlas.
Estudio sobre verificación
futura
El quinto es un estudio sobre la
verificación futura del desmantelamiento
de las armas nucleares. A medida que
avance la reducción de los arsenales
nucleares, se hará necesaria una
verificación muy precisa del
desmantelamiento de éstas. Mientras se
esté llevando a cabo el
desmantelamiento, es necesario proteger
estrictamente la información delicada
respecto de las armas nucleares para
impedir que se filtre. Japón ve con
agrado la iniciativa del Reino Unido y
de Noruega de llevar a cabo una
investigación técnica enfocada a la
verificación. Japón, que confiere suma
importancia a la diplomacia relacionada
con la ciencia y la tecnología, está
dispuesto a colaborar en esta iniciativa
a través de la cooperación con las
organizaciones japonesas pertinentes con
el correspondiente conocimiento en este
campo.
2. Medidas que debe emprender
toda la comunidad internacional
Medidas multilaterales
El segundo pilar consiste en medidas que
deben ser tomadas por toda la comunidad
internacional, es decir, medidas
multilaterales. Para hacer realidad un
mundo libre de armas nucleares, es
esencial que, al mismo tiempo que los
Estados con armas nucleares proceden al
desarme nuclear, toda la comunidad
internacional adopte y cumpla normas
universales para el desarme y la no
proliferación. Como puntos
fundamentales, propongo tres medidas
multilaterales.
Prohibición de ensayos
nucleares
Lo primero es una prohibición de los
ensayos nucleares. Doy la bienvenida a
la postura positiva de la nueva
administración estadounidense con
respecto a la ratificación del Tratado
de Prohibición Completa de los Ensayos
Nucleares, o CTBT en su sigla en inglés.
Espero que Estados Unidos ratifique este
tratado antes de la Conferencia de
Revisión del TNP del año 2010. Japón se
abocará a China, India, Pakistán y otros
países cuyas ratificaciones son
necesarias para la entrada en vigor del
tratado con el fin de obtener su
ratificación temprana del CTBT, y
elaborará “un programa para propiciar la
vigencia temprana del CTBT”, que
consiste en realizar diligencias
relativas a la ratificación temprana y
contribuir al establecimiento de un
sistema global de verificación. Con el
fin de ayudar a esos países a concretar
la ratificación del CTBT, Japón brindará
una capacitación técnica a expertos en
sismología de los países pertinentes.
Por otra parte, Japón solicita una
moratoria para los ensayos nucleares
hasta tanto el CTBT entre en vigor.
Prohibición de la producción
de material fisible con fines de armas
nucleares
El segundo lugar lo ocupa una
prohibición de la producción de material
fisible para armas. Todavía no se han
iniciado negociaciones sobre un Tratado
de Reducción de Material fisible, que
prohíba la producción del uranio y el
plutonio altamente enriquecidos que se
utilizan para las armas nucleares. La
comunidad internacional debería iniciar
negociaciones inmediatas relativas a
este tratado e imponer una limitación
cuantitativa a las armas nucleares.
También exhorto vivamente a todos los
países a declarar una moratoria para
frenar la producción de material fisible
para armas hasta la conclusión de este
tratado.
Restricciones a los misiles
balísticos
En tercer lugar, las restricciones a los
misiles balísticos capaces de lanzar una
ojiva nuclear. Igual que en el caso de
Corea del Norte, el desarrollo de
misiles balísticos ha sido causa de
sospechas y tensiones en regiones de
todo el mundo, incluido el Noreste de
Asia. En estas circunstancias, Japón
apoya la globalización del Tratado de
Fuerzas Nucleares de Mediano Alcance
entre Estados Unidos y Rusia, y el gesto
de la UE de proponer un tratado para
prohibir los misiles tierra-tierra de
corto y mediano alcance. La comunidad
internacional debería dar mayor
prioridad a considerar cómo imponer
restricciones globales eficaces
referidas a los misiles balísticos.
3. Medidas que deben tomar los
países que aspiran a un uso pacífico de
la energía nuclear
Además de fomentar las iniciativas
globales de desarme y no proliferación
que acabo de mencionar, también es
importante fomentar los usos pacíficos
de la energía nuclear. En estos últimos
años, un número creciente de países ha
demostrado interés en introducir o
ampliar la generación de energía nuclear
desde el punto de vista de la seguridad
energética y la lucha contra el
calentamiento global. De más está decir
que al fomentar el uso pacífico de la
energía nuclear, es importante tomar
medidas para asegurar la no
proliferación nuclear, prevenir el
terrorismo nuclear y garantizar la
seguridad de la energía nuclear. Este es
el tercer pilar y propongo tres puntos
al respecto.
Cooperación internacional
para la energía nuclear civil
Primero: alentar la cooperación
internacional para la energía nuclear
civil. Japón tomó una iniciativa llamada
“3S”, referida a salvaguardas
(safeguards), a la energía nuclear
segura (nuclear safety) y a la seguridad
nuclear (nuclear security). Además, está
realizando esfuerzos para convertir la
importancia de la “3S” en un concepto
internacional común. Japón quiere ayudar
a los países que introducen centrales
nucleares por primera vez para hacerlo
de una manera que asegure la 3S. Japón
viene apoyando el desarrollo de recursos
humanos y de capacidad, en particular,
en los países asiáticos que recién
comienzan a introducir centrales
nucleares. Japón, en cooperación con la
AIEA, proyecta organizar este otoño en
Tokio una conferencia internacional
sobre seguridad nuclear en relación a
los países asiáticos, especialmente los
que están introduciendo centrales
nucleares. Será la segunda de estas
conferencias, después de la realizada en
2006, también en Tokio, cuyo resultado
fue muy apreciado.
Por otra parte, Japón está realizando
contribuciones activas al debate
internacional sobre el aseguramiento de
la reserva de combustible nuclear, por
ejemplo, proponiendo el establecimiento
de un sistema para la inscripción de la
capacidad de reserva de combustible
nuclear de los países ante la AIEA.
Salvaguardas de la AIEA
Segundo: las salvaguardas de la AIEA.
Japón está convencido de que es
importante mejorar la transparencia
sobre las actividades de los países
individuales asegurando que todos los
países utilicen la energía nuclear para
fines pacíficos de conformidad con el
nivel más alto de las salvaguardas de la
AIEA, específicamente, los Acuerdos de
Salvaguardas y el Protocolo de Modelo
Adicional, y Japón fomenta la
universalización de estas medidas. En
diferentes ocasiones, entre otras, los
seminarios de la AIEA y las
Conversaciones asiáticas a nivel
superior sobre no proliferación, Japón
ha compartido conocimientos y
experiencias relativas a la
implementación de las salvaguardas de la
AIEA con otros países. Seguiremos
adelante con esas iniciativas.
Prevención del terrorismo
nuclear
En tercer lugar se ubica la seguridad
nuclear. Como dije antes, debemos
enfrentar la amenaza del terrorismo
nuclear. Para prevenir el terrorismo
nuclear, es esencial mejorar la gestión,
no solamente de las centrales nucleares
e instalaciones afines del ciclo de
combustible nuclear, sino también el
control de todo el material nuclear y
radioactivo. Japón ve con agrado la
propuesta del Presidente Obama de
realizar nuevos esfuerzos
internacionales para fortalecer el
control del material nuclear y organizar
una “Cumbre Global sobre Seguridad
Nuclear”. Japón cooperará con los
Estados Unidos en todos los esfuerzos
para llevar dicha cumbre global a una
conclusión exitosa.
Japón hará todo lo que esté a su alcance
para que los 11 puntos básicos
destinados al desarme nuclear global
puedan cumplirse. En particular, tenemos
pensado proponer estos puntos en la
Conferencia de Revisión del TPN del año
2010 y propiciar un entorno favorable
para la conclusión exitosa de esta
Conferencia. Mientras tanto, espero que
la Comisión Internacional sobre Desarme
y no proliferación nuclear, que mencioné
al comienzo de mi alocución y que es
presidida conjuntamente por el ex
Ministro de Relaciones Exteriores
japonés Yoriko Kawaguchi y el ex
Ministro de Relaciones Exteriores
australiano Gareth Evans, trace una
serie de propuestas realistas y
orientadas a la acción que guíen a todos
los países hacia un país libre de armas
nucleares en su última reunión que está
prevista en Hiroshima este otoño. Japón
aprecia el ascendiente que ejerció el
gobierno australiano en el
establecimiento de esta Comisión
Internacional y continuará brindándole
todo el apoyo posible..
En una escena de una exitosa película
estrenada el año pasado, el héroe
sobrevivía a una explosión nuclear
ocultándose en una heladera. Me
sorprendió la imagen blanda que daba
esta escena de las explosiones nucleares.
Una explosión nuclear destruiría todo en
un instante. Me preocupó que una
percepción tan ingenua pudiera
difundirse en todo el mundo. Japón es el
único país que puede transmitir la
devastación de un bombardeo nuclear a
las generaciones futuras basándose en
sus experiencias directas de un ataque
nuclear real. A través del Programa de
Becas de las Naciones Unidas sobre el
Desarme, Japón ha invitado a más de 650
diplomáticos de diferentes países a
Hiroshima y Nagasaki. Muchos
participantes de este programa
actualmente están ocupando puestos
claves y son los responsables de
promover políticas de desarme y de no
proliferación en los gobiernos
nacionales. Creo que la misión del Japón
es transmitir a todas las personas del
mundo la realidad de las calamidades de
los bombardeos nucleares que tuvieron
lugar en agosto de 1945 en Hiroshima y
Nagasaki, más allá de las fronteras de
los distintos puntos de vista políticos
e ideológicos. .
Ya pasó casi una década desde el fin del
siglo XX, que fue un siglo de guerras.
Que las futuras generaciones vivan o no
en un mundo libre de armas nucleares
depende, en gran medida, de los
resultados de lo que estamos haciendo en
este momento para resolver el desafío
que enfrentamos. Me complace anunciar
que para aunar los esfuerzos
internacionales en esta área, Japón
proyecta ser sede de una conferencia
internacional a comienzos del año
próximo para alentar acciones conjuntas
de la comunidad internacional destinadas
a promover el desarme nuclear global. Me
gustaría llamar tentativamente a esta
conferencia “La Conferencia de Desarme
Nuclear 2010”. Como Ministro de
Relaciones Exteriores del único país que
ha experimentado la devastación de
bombardeos nucleares, me alegraría
enormemente que el resultado de esa
conferencia, junto con los 11 puntos que
propuse, condujeran la Conferencia de
Revisión del TPN del año 2010 hacia una
conclusión exitosa y nos ayudara a dar
un gran paso hacia el desarme nuclear..
Gracias por la amabilidad que han tenido
en escucharme.